Exposición retrospectiva Angel Haché Aquí estoy

Aquí está Angel Haché

La exposición retrospectiva de Angel Haché suscita varias reflexiones, y primero que la consideremos única en su género.

Una mirada circular aprecia la calidad de la línea y el manejo natural de los elementos, calibrando los principios académicos, las infinitas variaciones del blanco y negro, también el cromatismo y la maestría del color. Angel Haché demuestra sus conocimientos, vastos, precisos, metódicos, en obras, realizadas a lápiz, tinta, acuarela o acrílica, en diferentes categorías, temas y tendencias.

No nos referimos a la parte meramente cualitativa. Hay exposiciones y obras contundentes que dejan una impresión profunda: así la calidad plástica de Angel Haché  incluye forma y contenido.

Cuando hay unidad de formato, cada cuadro no forzosamente equivale al otro. El espectador está obligado a penetrar en sus interiores, al igual que cuando fijamos la escena o la pantalla, ambas referencias profesionales de Angel Haché.

A menudo, el artista gesta cuadros dentro del cuadro y pide implícitamente que sepamos fragmentar y pluralizar la mirada. Un rostro, un personaje, un detalle, un grupo, un ambiente, o varios en el soporte de papel o de tela. Hemos de mirar, una y otra vez, cada dibujo, cada pintura.

Luego, una suerte de cristalización óptica interviene, valorando conjunto y composición en el espacio. El propio autor puede no otorgarle relevancia,  mientras en otras obras conscientemente busca un efecto totalizante que incluye esa parte espacial.

Ahora bien, la composición cambia, más que según los temas, de acuerdo al propio sentir del creador… En fin, cabría observar, mediante un proceso de análisis y/o de síntesis, cada obra expuesta. ¡Aquí está Angel Haché!